"¿De dónde somos? Somos de nuestra infancia, como un país".
Antoine de Saint-Exupery. Pilotos de Guerra.
...En el Pequeño Príncipe el verdadero protagonista es la mirada infantil, es la mirada creadora porque aún no está dominada por el pensamiento lógico, sino por una mirada creadora y poética.
Hoy día 09-06-17 oía en Radio Nacional 1 el programa El Ojo Crítico la entrevista a una escritora sobre su obra poética. Lo que más llamó mi atención en ese momento fue la conexión de poesía y filosofía, la musicalidad, el ritmo..., lo que hablando de poesía no es nada nuevo, sí en cambio me llamó la atención la filosofía en esa ecuación..., yo mientras oía la entrevista no podía dejar de pensar en la obra deliciosa de la filósofa MARÍA ZAMBRANO, a la que desemboqué dicho sea de paso en una excursión a una biblioteca donde hallé una antología de sus textos editada por Siruela, La Razón en la Sombra.
Ahora por casualidad veo la repetición del programa de libros de FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ titulado Libros con Wasabi donde oigo la entrevista a la autora de una biografía de ANTOINE DE SAINT-EXUPERY titulada Aviones de Papel de MONTSE MORATA y publicada por la editorial Stella Maris. Curiosamente se van cruzando las historias y los discursos sin conexión aparente hasta que la entrevistada desemboca en la musicalidad, en el ritmo que buscaba a la hora de escribir
el autor de El Principito.
Qué curioso que se hable del ritmo, de la musicalidad de un texto, de la poesía y que todo aparezca causalmente ante mí, o quizás se trata de una particular sintonía mental como si se tratara de una radio que a través del dial sintoniza las emisiones de ondas de radio en la frecuencia exacta para hacerlas perceptibles y audibles.
Siguen buceando en el momento vital, en su época para situar al autor en su contexto. Él no quería la época que vislumbraba que se avecinaba, el mundo de los robots, de la propaganda, de hormiguero...; él no quería vivir en ese mundo que adivinaba en el horizonte; por entonces ya se había publicado el libro Un Mundo Feliz de ALDOUS HUXLEY y luego vendría 1984 de ORWELL. Él temía un mundo que iba hacia el individualismo que es donde finalmente parece que se ha instalado el mundo y el hombre. Eso alimentó la teoría del suicidio en su desaparición a la edad de 44 años. En una nota manuscrita que dejó antes de partir en avión dejó escrito eso, que no quería el mundo robotizado, individualista y hormiguero que venía y que él ya veía entonces. Conectarlo en este punto a reflexiones que hicieron CAMUS o HANNAH ARENDT o muy posteriormente SARAMAGO en La Caverna o películas como Lejos de los Hombres de VIGGO MORTENSEN.
Hablaba de que el hombre es feliz cuando tiene un propósito que lo trasciende; un propósito trascendente, decía, es lo que salvará al hombre de ser manipulado por ideologías extrañas en que los hilos los manejan otros. Ahí está su dimensión humanista. Y esto a la vez entronca con reflexiones que se producen ahora sobre la felicidad, sobre la tribu, sobre la crisis del ser humano, etc..., que en otro post ahondaré
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Lanzo una pregunta ¿En qué lugar estamos?
Manuel Vera


